Con el paso de los años, la presencia de una empresa, marca o producto en internet o redes sociales ha ido evolucionando de ser un lujo hacia algo común, para terminar siendo prácticamente obligatorio y considerado el principal canal de toma de decisiones de compra.

Cada uno de los canales digitales que hoy reinan han sido utilizados como moda, es decir, tanto por las empresas para probar un nuevo medio de llegar al usuario, como por los mismos usuarios siguiendo a las marcas “para ver qué ponen”. Desde los sitios web con pesadísimas imágenes animadas y aburridísimos intros en Flash a finales de los 90’s, hasta la última red social creada en el momento en que leas ésto.

Ni los super-intros en Flash ni los contenidos super interesantes de las redes sociales te aseguraban una venta (recordación de marca si, en eso no hay duda), sin embargo el internet ES el medio en el que se toman la mayoría de las decisiones de compra, y si no estás en el momento y lugar adecuados, seguramente vas a perder una valiosa venta en manos del que si lo estaba.

¿Cómo es un proceso típico de toma de decisión de compra en internet hoy en día? algo más o menos así:

1.- El usuario tiene una necesidad. Ya sea creada en el día a día o creada por una marca o producto con su publicidad.

¿Haces publicidad que le cree necesidades enfocadas a tu producto al consumidor? ¡Punto para ti!

2.- El usuario va a investigar cuál es la mejor opción de marca o producto para cubrir su necesidad, ¿Dónde?, el 80% lo hace en la comodidad de su hogar, oficina o sillón favorito y no se lanza al punto de venta a preguntarle al “encargado” como era antes.

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¿Tu sitio no aparece en búsquedas naturales o patrocinadas? Dile adiós a la venta.

2a.- El usuario recuerda haber visto un producto similar en una red social, o aprovecha que ya está en Facebook (por ejemplo) para buscar si la marca que recordó tiene un perfil.

¿No tienes presencia en redes sociales? Punto para la competencia.

3.- El usuario encuentra información en sitios web, reseñas y opiniones de usuarios de productos similares en internet y evalúa. Posiblemente se anime a preguntar a algún conocido que sepa que ha usado el producto o servicio en cuestión.

¿Tu sitio web no tiene una estructura intuitiva o landing pages? ¿Nadie ha hecho una reseña de tu producto en internet? Punto para la competencia.

  • Más del 50% de los ingresos a sitios web son hoy en día desde móviles, así que si tu sitio web no es responsivo, dile adiós a la venta o espera un usuario molesto por la falta de navegabilidad

4.- El usuario decide entre 2 o 3 opciones que “le llenaron el ojo” y se dispone a investigar más sobre ellas en los sitios o perfiles donde las encontró.

¿Tu sitio web se limita a mostrar argumentos de venta que tú consideras importantes, o tus redes sociales están desiertas y sin links al sitio web? Esperemos que la competencia esté igual, o dile adiós a la venta.

5.- El usuario tiene una duda, quiere contactar a la empresa, o quiere comprar en ese momento.

¿Tu sitio web no tiene datos de contacto (email, teléfono, formato de contacto, links a redes sociales o chat en línea) o tus redes sociales solo las checas “cada que se puede”? Dile adiós a la venta.

6.- El usuario decide comprar.

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¿Tu sitio web no vende en línea o presenta una landing page donde se explica claramente dónde y cómo se puede comprar? ¿Tus redes sociales no tienen un link a esa landing page? Dile adiós a la venta.

Sin duda alguna los procesos de toma de decisión varían entre usuarios, industrias y productos; pero seguramente el descrito estará muy cerca de lo que sucederá con el próximo prospecto que tenga una necesidad que tu puedes cubrir.

¿Tienes cubiertos todos los puntos mencionados?

 

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