Cualquier momento es bueno para emprender, tan solo debes tener en cuenta las condiciones tanto internas como externas, y adaptar tu plan de trabajo a ellas.

En cualquier caso, uno de los primeros pasos en el proceso es evaluar qué tipo de emprendimiento vas a llevar a cabo, y cuáles son los requerimientos del mismo. Aquí te dejo algunos ejemplos:

 

I – LIFESTYLE BUSINESS (Emprendimientos de estilo de vida)

Son aquellos donde tomas una parte de tu vida diaria (un hobbie por ejemplo) y lo conviertes en una fuente de ingreso.

Nuestro día a día es tal vez la mayor fuente de ideas de negocio, pues hablamos de actividades que conocemos a la perfección, al menos en la parte operativa. Si te apasiona la jardinería por ejemplo, tal vez pudieras considerar un negocio de decoración de jardines o compartir tus conocimientos a través de cursos.

El objetivo principal de este tipo de emprendimientos es generalmente disfrutar de tu fuente de ingreso, o generar ingresos en base a algo que disfrutas hacer (como prefieras acomodarlo), y casi siempre comienzan como un ingreso complementario.

 El financiamiento de los Lifestyle es generalmente bajo, asumiendo que cuentas con el conocimiento, la experiencia y las herramientas para seguir practicando tu “hobbie”, pero obteniendo un ingreso por hacerlo.

La escalabilidad del negocio puede ser el primer la primer barrera, pues generalmente las Lifestyle dependen de tus habilidades y no es tan fácil que alguien replique las cosas “tan bien” como tu estás acostumbrado a hacerlas.

 

II – PEQUEÑOS NEGOCIOS

Tal vez la mayoría de los negocios que conoces encajen en esta categoría. Son todas aquellos establecidos formalmente, en un local comercial, en una tienda en línea, con una tienda en redes sociales, etc.

Nacen de ideas de negocio más que de algo que sabemos hacer, o de oportunidades que se pueden aprovechar, por ejemplo: Abrir un restaurante en una colonia nueva donde no hay muchas opciones cercanas, o fabricar un material que varias empresas locales usan y que tienen que mandar traer de otro lado.

El objetivo de estos emprendimientos generalmente se relaciona directamente con “darle de comer a tu familia” o “ser tu propio jefe”, por utilizar dos frases muy mencionadas.

Sobre el financiamiento, es posible que no puedas hacerlo tú solo, sobre todo cuando hablas de abrir un local comercial o adquirir maquinaria para fabricar algo. La mayoría de los emprendedores recurren a préstamos bancarios, de amigos, o de familiares que terminan siendo socios de la empresa.

La escalabilidad de los pequeños negocios realmente depende de tu visión o ambición, pues si logras una buena marca o producto es muy factible el llevarlo a una escala mayor. Por otro lado, dos terceras partes de los pequeños negocios permanecen como tales, lo cual tiene lógica si piensas que se abrieron con el objetivo de “darle de comer a mi familia” simplemente.

 

III – HIGH GROWTH STARTUP (Emprendimientos con alto potencial de crecimiento)

La diferencia contra los pequeños negocios está en la idea inicial, pues mientras abrir un restaurante “para que me compren los vecinos del sector” te ayuda a alcanzar tus metas muy rápido, desarrollar una app para llevar comida casera a toda la ciudad o a todo el país, podría tener un objetivo mucho más ambicioso como “convertirse en el siguiente Uber Eats” o “Crecer para venderle mi app a Facebook”, lo cual hace mucho más complicado el alcanzar tus metas.

Por obvias razones, la escalabilidad de estos proyectos es mucho mayor, prácticamente ilimitada si hablamos de ubicaciones geográficas; y generalmente va acompañada de un crecimiento rápido, pues no tienes mucho tiempo para crecer antes de que alguien te copie.

En este caso vamos a requerir un financiamiento externo a menos de que seamos multimillonarios, por lo que recurrir a socios inversionistas o “Ángeles” de emprendimientos es algo que debemos considerar antes de lanzarnos al mercado.

 

IV – INTRAPRENEURSHIP (Emprendimiento interno)

Esta es una excelente opción para quienes ven una oportunidad de innovar dentro de la empresa para la cual trabajan, o dentro de su propio negocio.

El objetivo de estos emprendimientos es generalmente crear otra empresa dentro de otra, o aprovechando los recursos que ya se tienen en la empresa y, por obvias razones, el financiamiento, al ser interno, resulta más sencillo de conseguir siempre y cuando la nueva empresa tenga una factibilidad alta.

En estos casos la escalabilidad varía, pues al ser parte de otra empresa o grupo de empresas, dependes de factores internos y externos difíciles de controlar.

 

V- EMPRENDIMIENTO SOCIAL

El objetivo de estos casi siempre es generar valor en la sociedad o cumplir una misión social. Hablamos de fundaciones, asociaciones o sociedades civiles cuya meta no es generar obtener (utilidad) sino dar (valor).

Como te imaginarás, el financiamiento en estos emprendimientos es la principal barrera, pues la mayoría de ellos deberás conseguirlos con donativos o eventos de recaudación de fondos, aunque no serán difíciles de obtener si tu emprendimiento realmente genera un gran valor a la sociedad.

 

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